Pocos momentos en la vida me dan tanta alegría como todas las mañanas cuando entra ella con una sonrisa en el centro donde trabajo. Tiene ya los ochenta y tantos, no los voy a decir para que no sospechen de quien hablo. La veo caminar por el vecindario desde hace varios años, viene al gimnasio siempre con frío o con calor, florezcan los tulipanes o caigan las hojas de los árboles, día tras día me ilumina con su sonrisa, se mantiene en forma y realmente se nota.Con esta introducción, quería mostrarles los beneficios del ejercicio cuando somos mayores y para cuando lleguemos estemos en buena forma. Les explico sólo algunas de las mejoras del ejercicio.
Conservar y mantener la fuerza para poder seguir siendo independiente. Algo tan sencillo como abrir una lata de conservas, subir unas escaleras o por ejemplo levantarnos de una silla puede convertirse en un reto cuando lleguemos a una cierta edad.
Energia en los retos diarios. En eso estamos de acuerdo todos los que nos dedicamos a la salud y al deporte, el ejercicio es algo fundamental y hay que practicarlo todos los días no sólo la gente mayor si no también los jóvenes para que cuando lleguemos allí, la vida sea un poco más fácil. Es como si tuviésemos el mejor seguro de jubilación. Salir a pasear, caminar, montar en bici… puede ser un reto para la persona mayor
Mejora el equilibrio y mantener la densidad ósea. Tener coordinación en los miembros así como que mejora la calidad de nuestros huesos, (en este último caso es el que más afecta a las mujeres), es garantía de estabilidad y de prevención de lesiones.
Previene o detiene algunas enfermedades como enfermedad cardiaca, diabetes y cáncer. Es de todo conocido que estudios médicos recomiendan el ejercicio para la mejora y prevención de enfermedades
Por supuesto. el estado de animo. ¿Quien no acaba saliendo de la ducha con una sonrisa?